Deformidades articulares de la Artritis Reumatoide
Patologías

Deformidades articulares de la Artritis Reumatoide

Cuando padeces Artritis Reumatoide (AR) el sistema inmune tiende a atacar a tus articulaciones. En estos casos, las células inmunes se reúnen dentro del revestimiento de la articulación y forman una capa de tejido anormal. Además, este tejido libera sustancias químicas que suelen causar hinchazón o inflamación.

La inflamación desgasta el hueso y el cartílago, este último es un tejido que amortigua los extremos de los huesos que forman una articulación. Todo este daño puede provocar uniones inestables con huesos que no se alinean como deberían. De hecho, las probabilidades de que sufras deformidades aumentan cuando tienes niveles altos de dos sustancias en su sangre: proteína C reactiva (CRP) y factor reumatoide (RF). Debes consultar con tu médico sobre los posibles riesgos, él te asesorará sobre la mejor solución para proteger tus articulaciones.

Las deformidades a causa de la Artritis Remautoide

Al principio de la enfermedad, la AR tiende a atacar las pequeñas articulaciones de manos y pies. Esto puede conducir a varios tipos de deformidades, que incluyen:

– Deriva de Ulnar

Esto ocurre cuando los dedos se alejan del pulgar y se dirigen hacia el meñique.

– Deformidad de Boutonnière

También se llama deformidad de ojal. La articulación del dedo medio se dobla hacia abajo (hacia la palma de la mano), mientras que la articulación del dedo índice se aleja de la palma.

– Cicatriz de cuello de cisne

La base y la articulación superior del dedo se doblan hacia abajo, pero la unión media es recta.

– Pulgar de autostopista

Conocido también como deformidad en forma de z. Ocurre cuando el pulgar se flexiona en la articulación donde se encuentra con la palma de la mano, luego se dobla hacia atrás en la articulación debajo de la uña del pulgar.

– Juanete

La base de su dedo gordo (donde se une al pie) se agranda y sobresale. Esto puede obligar a tu dedo gordo a presionar contra el segundo dedo, forzándolo a superponerse al tercero.

– Dedo en garra

En este caso, entran en juego diferentes tipos de deformidades:

  • El dedo del pie se dobla hacia arriba desde la punta del propio pie.
  • La puntera se dobla hacia abajo, hacia la suela del zapato, en la articulación media.
  • El dedo del pie se dobla hacia abajo en la articulación superior.

Prevenir y tratar la artritis reumatoide

Como tratamiento de primera línea, el profesional de la salud al que acudas te podría sugerir cualquiera de los siguientes medicamentos habituales:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE).
  • Corticosteroides.
  • Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARD).

Los AINE y los corticosteroides pueden ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación. Solo los DMARD pueden evitar que la enfermedad afecte a tus articulaciones. Por ello, los médicos suelen recomendar que se empiece el tratamiento con estos medicamentos, sobre todo cuando se ha diagnosticado a tiempo. Estos pueden prevenir las deformidades de las articulaciones.

Dedos en garra y juanetes: la solución

La intervención quirúrgica en caso de sufrir el síndrome de los dedos en garra se reserva para casos extremos. En cambio, para los juanetes, la única solución real es pasar por el quirófano. 

En los casos más leves, los dedos en garra responden bien a un tratamiento de fisioterapia, ya que mantienen algo de flexibilidad. Si no es tratado a tiempo esa flexibilidad se perderá y la operación será la única manera de solucionar este problema.

Respecto a los juanetes, la opción no quirúrgica no existe. Si han aparecido juanetes y has mantenido los hábitos recomendados como llevar zapatos anchos o plantillas adaptadas a esta dolencia, podrás frenar su evolución. No obstante, la única manera de deshacerse de ellos es operando.

Por suerte, la operación de juanetes entra dentro de las catalogadas como mínimamente invasiva. La cirugía mínimamente invasiva o percutánea es una técnica innovadora que se utiliza para solucionar los problemas con los juanetes.

Cirugía para manos y pies

Si tienes una deformidad severa de la articulación (por ejemplo, dedos de los pies doloridos y torcidos), la cirugía puede ser una opción. No es una forma de curar realmente la AR, pero puede reducir la deformidad, aliviar el dolor y ayudar a que tus articulaciones funcionen mejor. Algunos tipos comunes de cirugía incluyen:

  • Sinovectomía: Eliminación del revestimiento de la articulación, llamada membrana sinovial.
  • Reemplazo de la articulación.
  • Fusión conjunta: Fusionando los huesos en la articulación.
  • Cirugía de juanete.

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